Razón #1: Tu piel lo reconoce (a diferencia de casi todo lo que has probado)
Tu barrera cutánea está diseñada para dejar fuera lo que no reconoce. Ese es literalmente su trabajo. Por eso muchas fórmulas —incluidas las de 200 €— se quedan en la superficie: tu piel las identifica como algo ajeno y las trata como tal.
Aquí está la diferencia.
El beef tallow de vacas alimentadas con pasto tiene un perfil de ácidos grasos muy próximo al del sebo humano, el aceite que tu propia piel produce para protegerse. Los mismos lípidos, en proporciones parecidas.
Posiblemente la crema más hidratante en profundidad que nunca haya probado, la piel queda jugosa, hidratada y nutrida durante todo el día. Se extiende muy bien, no queda grasa y tiene un olor agradable. Gran descubrimiento